Citas.

"La vocacion del politico de carrera es hacer de cada solucion un problema. "
Woody Allen

"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados."
Groucho Marx

"la política es demasiado importante como para dejarla en manos de los políticos profesionales"
Varios autores

domingo, enero 11, 2015

Kioto: Arashiyama y templo dorado

Al NO de Kioto hay un distrito que se llama Arashiyama (el nombre da para chiste, pero me abstengo). Quizá lo más conocido de este distrito es el bosque de bambú. 
Impresiona más en fotografías que al natural, porque es un bosque tirando a pequeño (comparable al  parque de Quevedo en León o a San Francisco en Oviedo), dividido en tres cachos y muy frecuentemente hasta arriba de turistas.
Además hay una serie de templos, de cementerios y una zona residencial muy tranquila... excepto por los turistas. La foto de arriba son unos montones de piedras a la puerta de un templo pequeñito de cuyo nombre no puedo acordarme...

De todos los templos que hay por la zona, (ver este enlace), únicamente vimos el de Tenryuji. Como sucede en muchos templos, su gran atractivo, más que en los edificios o su decoración, está en el jardín y en cómo se integran los edificios en el paisaje.
Como se puede apreciar en esta foto. Por cierto, si queréis más fotos de cualquier cosa que cuelgue, no tenéis más que pedirlo.

Más hacia el norte y un poco hacia el este, pero relativamente cerca de Arashiyama está el templo dorado (o Kinkaku ji). Para mi, sin duda, una de las atracciones más impactantes de Kioto. Un jardín impresionante y, al lado de un estanque, un edificio recubierto de oro. Es una reconstrucción, en 1950 un monje, al parecer perturbado, prendió fuego al antiguo. Este suceso inspiró una novela de Mishima, Fue reconstruido algunos años después.

Y luce así de bello. En Otoño y en primavera estos jardines ganan en atractivo... y en visitantes, ir durante la floración del cerezo debe ser una odisea.

Un detalle de uno de los islotes del estanque.
No fuimos a ver otro templo muy famoso que queda a unos 15 minutos andando, Ryoanji y su famoso jardín zen de piedra. Lo dejamos para otro día (nos quedaban aún 5 días en Kioto), pero al final no lo vimos. Para otra vez.

domingo, diciembre 28, 2014

Kioto, capital imperial

Y llegamos a la tercera parte del viaje. Tras 6 noches en Tokio y 2 en Takayama, fuimos a Kioto. Esta etapa tiene un significado especial para mi, porque Kioto era el nombre del club de judo de León donde acudí durante dos años desde los 12 a los 14.Allí tuve mi primera exposición a valores culturales japoneses. De hecho los saludos, los nombres de las técnicas, incluso la concepción misma de la lucha nos remite a la cultura japonesa.

Nostalgias aparte, Kioto tiene algo que le falta a la mayoría de las grandes ciudades japonesas. O más bien se puede decir que le faltó algo que abundó en muchas urbes de Japón: las bombas en la segunda guerra mundial. Primero, por no ser un objetivo militar. Luego, durante los últimos 6 meses, formó parte de una lista de unas 6 ciudades que no fueron bombardeadas por los americanos para poder comprobar sin interferencias la destrucción de la bomba atómica. Por alguna razón, quizá un capricho de la meteorología, no estuvo en la desgraciada lista final de dos ciudades que fueron bombardeadas y de esta manera salió casi intacta de la guerra. Ahora es una ciudad de unos 2 millones de habitantes que cuenta con unos 3000 templos, varios palacios y numerosos ejemplos de arquitectura tradicional,  Todo eso la convierte en uno de los principales destinos turísticos de Japón. Allí pasamos 7 noches.
La verdad es que el hotel que nos reservaron en Kioto fue un acierto total (mi crítica en Tripadvisor). bien situado, buenas instalaciones, buen desayuno y personal muy amable a pesar de tener un nivel de inglés bajo y un nivel de español inexistente.  

El medio de transporte público en Kioto es el autobús. En 30 minutos en autobús puedes ir a cualquier parte de la ciudad (si no hay atascos, claro).

Aprovechamos la ubicación para ir a varios sitios, Hiroshima, la isla de Miyajima, Osaka, Nara y el templo de Byodoin en Uji.

Como aperitivo ahí van unas pocas fotos.






domingo, diciembre 14, 2014

separación de poderes.

De wikipedia:
“La separación de poderes o división de poderes (en latín, trias politica) es una ordenación y distribución de las funciones del Estado, en la cual la titularidad de cada una de ellas es confiada a un órgano u organismo público distinto. Junto a la consagraciónconstitucional de los derechos fundamentales, es uno de los principios que caracterizan el Estado de Derecho moderno.”

En España:


Takayama y Shirikawa: las montañas

Nuestro siguiente destino tras dejar Tokio fue  Takayama, una ciudad de aproximadamente el tamaño de Ponferrada ubicada cerca de los llamados Alpes japoneses. Allí se llega en tren tras hacer transbordo en Nagoya. Tras dejar Nagoya atrás y adentrarnos en las montañas en un tren similar a los regionales de aquí, se pueden ver paisajes como este:

sin duda diferente a lo acostumbrado en Japón. Allí nos alojamos en un ryokan, un establecimiento típico japonés con sus baños de aguas termales incuidos. Aquí tenéis una foto de la habitación.
Y podéis ver mi crítica del lugar en tripadvisor. 
El día de la cena tradicional. No todo estaba bueno, pero variedad había, desde luego.

Takayama tiene una zona antigua muy bien conservada, con cuatro o cinco calles llenas de casas tradicionales de madera (distrito Sanno-machi) y está rodeada de templos por la parte este, hacia los montes circundantes (paseo Higashiyama). Tiene varios mercadillos y está llena de restaurantes y tiendas entre el río y la estación. Hay también el museo Hida sobre la artesanía local. Además tiene un bosque en las ruinas de un antiguo castillo (Shiroyama park) un auténtico santuario natural pegado al centro histórico (unos 20 minutos andando). Ahí van las fotos.

El jardín de un templo.
Las escaleras que daban a otro templo.
otro jardín de un templo

Vista desde un templo al centro de Takayama.

Este animalito estaba en las antiguas ruinas del castillo.

Una de las calles tradicionales. Estaban llenas de tiendas y turistas, bastantes de ellos españoles, por cierto.

Un tanuki, una especie de tejón japonés a quien se atribuyen algunas cualidades mitológicas.

Otra vista de las calles.

En Takayama hay un minúsculo local de jazz donde daban comidas y copas aprecios moderados (unos 8€ el whisky de malta), el Sugarhill.(calle Ekimae Chuo).  Fuimos allí las dos noches que estuvimos. 

Desde Takayama se pueden hacer varias excursiones. Con tiempo se puede hacer senderismo y/o alpinismo en el valle Kamikochi.. No tuvimos tiempo para eso así que nos conformamos con ir al pueblo de Shirikawa. Es minúsculo, no deben vivir más de 500 personas, pero como mantiene buena parte de los edificios tradicionales tiene línea de autobuses que pasa por ahí (como hora y pico desde Takayama) y merece la pena pasar una mañana allí.

Ahí van las fotos:

Casas típicas.

El interior de una de esas casas.

Vista desde el interior de una de esas casas.
El pueblo y el paisaje.

En suma, dentro del recorrido que nos recomendaron en la agencia, me pareció un intermedio muy adecuado entre Tokio y Kioto. Una forma de conocer un poco del Japón menos urbano, aunque Shirikawa no sea un ejemplo típico. Aunque en las fotos no se ven, había unos cuantos turistas, no demasiados. Ah, en Takayama hay un festival muy famoso en Japón, pero ir allí en esa época debe ser difícil.
Vuelvo a insistir en la disponibilidad de contestar las preguntas que se os ocurran, que no deben ser muchas, por los comentarios tanto aquí como en Facebook.

lunes, diciembre 01, 2014

Yokohama y Kamakura

Una visita que se puede hacer desde Tokio en un día es Kamakura, en la costa, un pueblo donde conviven surferos y gente que va a la playa con varios templos y un buda de los más grandes de Japón. Si no habéis estado en Tailandia, Sri Lanka u otros países budistas, puede merecer la pena acercarse a ver este pedazo de Buda de bronce. 

En un templo cercano nos hicieron una ceremonia del té abreviada, unos 20 minutos en vez de las tres horas de las de verdad.
Recomiendo a los visitantes que vayan un día de diario, los fines de semana, al menos en verano, está todo a rebosar de turistas locales (sobre todo) y extranjeros (sí, también hay).  También se puede ir a la playa.

Desde Kamakura, se encuentra relativamente cerca Yokohama, uno de los puntos donde se inició la modernización de Japón en el siglo XIX. Centro industrial e importante puerto, coincidimos ocn un despliegue espectacular de una película de Pokemon.
Subimos a un rascacielos a ver las vistas.
 Y nos mojamos lo que quisimos con una tormenta que cayó cuando íbamos a ver el barrio chino, de los mayores de Japón. Allí pude comer unas bolitas de pollo que, en vez de carne rebozada como yo creía, consistían en cartílagos rebozados. Estos chinos no tiran nada.



Esta foto es de un puesto callejero en ese barrio chino. El gesto que hace esta mujer es el de negación, el mismo que hacen en el pachinko para pedir dejar de jugar y que cambien las bolitas. Parece claro que no quería salir en la foto.

Hicimos el recorrido en un día, de 9 a 6 de la tarde. Mucho más no puedo escribir.

lunes, noviembre 24, 2014

Tokio: Ginza y la comida

Empezamos esta entrada con  Ginza, el distrito de las tiendas de nivel, cercano al palacio imperial. Aquí están buena parte de las marcas internacionales más importantes. Y también el teatro Kabuki. No hay mucho que quiera contar. El edificio de Sony es curioso de ver, con sus atracciones y, cuando fuimos nosotros, un pedazo de acuario a la puerta.

 En las afueras de las estación de Tokio, cerca de Ginza.
 Teatro de Kabuki
Una vista de una calle de Ginza.
Tuneo made in Japan

Ginza queda cerca del mercado de pescado Tsukiji. Visita obligada, aunque no se haga a la hora de la subasta, sobre las 5 de la mañana. 




Barra de sushi sushizanmai, en el mercado exterior de Tsukiji.

Y, de esta manera, reintroduzco el tema de la comida en Japón.

Si algo tiene Japón en general y Tokio en particular es la inmensa variedad de sitios donde se puede comer. Desde los kioskos donde se paga paga en una máquina y te dan la comida, o te dan una bandeja preparada (bento). Los sitios especializados en un tipo de comida, a veces un tipo de fideo (udon, ramen y soba) otras tortilla (tamagoyaki), otras comida  parrilla, a la brasa o a la plancha pudiéndote hacerlo ellos o con el cacharro en la mesa para que lo hagas tú. Está el  okonomiyaki, una especie de pastel, los sitios especializados en fritura y, sí, también hay tempura, sushi y sashimi.  Esto sin mencionar los restaurantes extranjeros, que también los hay.

Una costumbre bastante arraigada en los restaurantes es la de hacer modelos de los platos y presentarlos en lugar de exponer fotos. Auténticas obras de arte, a veces, ahí van unos ejemplos:
Puedes comer a Pikachu, pero no estos modelos de plástico.

 pequeña hamburguesa.
Este era el escaparate de un restaurante de un centro comercial.

Otra peculiaridad de Japón son los Maid cafés, donde unas mozas vestidas a medio camino entre las lolitas y personajes manga te sirven la comida. Como no pudimos ir a ninguno porque casi todas las noches estábamos en Roppongi donde no hay, dejo unos enlaces: wikipedia y Japonismo (una web muy recomendable junto con un geek en Japón

Hay más tipos de restaurantes temáticos, investigad, que se puede ir a mazmorras, restaurantes ninja y mucho más.

Para acabar esta entrada, aquí dejo un enlace a Tripadvisor donde colgué la crítica de Esaki, el restaurante de tres estrellas michelin donde fuimos a cenar. Más detalles, en el enlace.  

Y con esto acabo Tokio. en breve, seguiré trayecto. Próxima parada Yokohama y Kamakura. 

Si alguien tiene una pregunta , por favor, que la haga, así , es posible que no me olvide de nada significativo.

miércoles, noviembre 12, 2014

Tokio: La tradición.

En las entradas escritas hasta  ahora, sólo el santuario Meiji en el parque Yoyogi corresponde a algo anterior a la guerra. En espíritu, porque el edificio en sí fue destruido y levantado de nuevo por suscripción popular. Se reinauguró en 1958. Pero a pesar de todo, aún queda algo de tradición en Tokio. Y a esto dedicaré esta entrada.

Empezamos por Asakusa, este barrio ha sido desde el s XXVII un lugar de entretenimiento. En un principio, aun extra muros, teatro kabuki y barrio de prostitutas. Más recientemente restaurantes, bares, cine y otros entretenimientos modernos. Pero tras quedar arrasado durante la II guerra mundial, las zonas de entretenimiento se desplazaron a Shibuya, Roppongi o Shinjuku y este barrio mantuvo un sabor más antiguo.  Esto es especialmente notable si se da uno un paseo desde la puerta Kaminari y avanza por la calle peatonal Nakamise llena de tiendas con productos tradicionales: yakutas (kimonos de algodón), sandalias, máscaras, sourvenirs, tiendas de comida tradicional. Se llega a un complejo de templos: Sensoji, del siglo VII y reconstruido después de la WWII, Dempoin, un templo budista no abierto al público y el templo sintoísta Asakusa (o Sanja sama), del siglo XVII y una de las pocas edificaciones que sobrevivieron la guerra.



Kaminari
Un puesto en Nakamise
Gente en Nakamise
En Asakusa pudimos ver un festival de lámparas sobre el río Sumida, una de las tradiciones y festivales que se pueden ver durante el verano.



La visita guiada que hicimos con voluntarios (enlace aquí) consistió en los jardines Koishikawa Korakuen y el barrio de Kagurazaka. Estas visitas cuestan poco más o menos 8 euros y dos voluntarios para nuestro grupo de cuatro. En nuestro caso se llamaban Kaneko (14 años en Venezuela) y Kumiko. Los jardines son parte de una residencia de un noble del siglo XVII, durante el periodo Edo. Aun sin impresionar tanto como los de Kioto, tienen su encanto, derivado además de su condición de isla en medio de una zona bastante poblada y de ser uno de los dos que sobreviven de esa época en Tokio. Muy cerca está el barrio de Kagurazaka, que debe su importancia histórica al hecho de estar próximo al castillo de Edo. En sus callejones adoquinados hay algunos ryotei o restaurantes de lujo donde se hacían y seguramente se sigan haciendo negocios con discreción. Estos restaurantes no tienen ningún cartel. Hay que saber cuál es la casa.

Los jardines

Con la restauración en 1868 del papel del emperador como mandamás de Japón y el final del periodo shogun, el castillo de Edo fue tomado por el emperador que lo convirtió en su lugar de residencia. Entre fuegos, terremotos y demás, quedaba poco de los edificios originales del siglo XV. Por lo tanto se construyó un nuevo palacio en 1888 que  a su vez fue prácticamente arrasado durante los bombardeos de, efectivamente, la WWII. Las fotos corresponden a los jardines exteriores de palacio (kokyo-gaien). 


Estos canales corresponden al límite del palacio imperial.
Otra vista del jardín.

Realmente estas zonas que he mencionado como ejemplos de tradición casi todas son reconstrucciones. Pero al menos retienen parte del estilo original. Son reencarnaciones de edificios más antiguos, que es un concepto muy budista.

Bueno, ya sólo me queda la zona de Ginza y del mercado de Tsukiji (mercado de pescado)

Si te gusta...

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