Citas.

"La vocacion del politico de carrera es hacer de cada solucion un problema. "
Woody Allen

"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados."
Groucho Marx

"la política es demasiado importante como para dejarla en manos de los políticos profesionales"
Varios autores

miércoles, julio 30, 2014

Tricolor.

Soy republicano por convicción, porque creo que la monarquía establece un criterio de desigualdad dentro del ordenamiento jurídico que convierte a una sociedad democrática en un oxímoron. Eso sí, con un "pero" y ese "pero" no es "soy republicano pero felipista o juancarlista" sino que es " soy republicano pero no me gusta la bandera tricolor". Y eso es por varias razones, que voy a intentar exponer con la torpeza habitual en mi. Para empezar, no soy un gran fan de las banderas. Pero dentro de lo que hay en el mercado, la bicolor roja y amarilla no está tan mal. Es muy llamativa sobre todo teniendo en cuenta la auténtica invasión de banderas azules blancas y rojas (USA. UK, Francia, Rusia, Holanda, Costa Rica, Cuba, Chequia, Panamá, Noruega, etc...). Sin embargo, estéticamente la tricolor me resulta menos atractiva. Pero, aspectos estéticos al margen, al analizar el significado del morado me encuentro 1.- que es un error y 2.- que no comparto en absoluto el significado correcto. Se supone que es morada por el color de la bandera de Castilla, cuando este en realidad es Carmesí o púrpura, que con el tiempo deviene en morado. Que conste que esta es la explicación que da el decreto de 1931 que la regula, según Wikipedia. Pues no comparto la idea de vertebración castellana de España por ser un tanto excluyente aunque históricamente pueda ser correcta. Y eso me lleva a la razón más importante: la histórica. No quiero yo una república que mire al pasado, sino al futuro, no quiero que la III república sea una reedición de la II república, sino algo que la supere y la mejore. Bueno y además no me gustan los colores, como ya dije antes.

Huelga decir que esto es una opinión personal, que para eso es mi blog. Y para gustos se hicieron los colores. Nunca mejor dicho.    

domingo, mayo 25, 2014

Bali

Ayer el Real Madrid ganó su décima copa de Europa de una manera similar a como perdió la novena de baloncesto: una prórroga y arrasando después. Entonces me he dicho: si el RM ha terminado su trabajo, yo también debo hacerlo. Final del viaje del verano pasado antes de que empiece el presente.

El viaje empezó en Camboya, siguió por Tailandia y finalizó en Bali. Aquí la primera visión, tópica, de Bali:  

Una playa que no erra así cuando llegamos a media tarde: marea baja, para llegar al mar había que caminar unos 20 minutos sobre rocas irregulares... Esto es parte de lo que atrae a los turistas a esta isla, junto con las fiestas de la zona de Khuta. Pero Bali tiene bastante más que enseñar. En primer lugar, es una isla con religión hindú en un país musulmán. Lo segundo se nota por la dureza de las penas con que está castigado el tráfico de drogas aquí. Hay todo un subgénero de libros sobre las cárceles de Bali. O así me lo pareció en el aeropuerto de Bangkok.  Lo primero por la cantidad de pujas u ofrendas que hay por todas partes.
En los mercados eran casi una plaga, al final del día veías como 300 de esas cestillas tiradas en la basura...
Los templos son abiertos, total mente diferentes del concepto occidental, algo tendrá que ver el clima, claro.
 

Para llegar a Ubud, en el interior de la isla, hay que recorrer una carretera abarrotada de tiendas. Justo preludio porque Ubud es un pueblo lleno de artesanos por una parte.. y por turistas por tres. La calle principal, es una sucesión de tenderetes que venden artesanías similares a las que se pueden encontrar en cualquier mercadillo occidental. Saliendo de la misma hay una serie de callejuelas muy agradables con pequeñas hospederías baratas y eso, al fin,  reconcilia un poco con el pueblo, me hubiese gustado pasar un par de días en el pueblo.

En contraste con esto, nuestro hotel era un complejo con cuatro restaurantes, con una zona de salida a la playa en una zona donde lo que se llevaba era eso. Hasta 20 hoteles grandes en una zona de 6 km de costa. Y fuera, más mercadillos.

También hay arrozales, como el de abajo, cafetales y más turistas en cada uno de los sitios.


Y termino con otra vista típica: la puesta de sol de Tanah Lot.

aquí el templo de Tanah lot.

Otra turistada. Al finalizar pudimos probar una cena balinesa en donde degustamos el pez cartón, un bicho que debía ser un pescado normal antes de pasar por las zarpas de un cocinero que nos debía odiar profundamente.

Como resumen: de este viaje me quedo con Camboya. Entiendo la fascinación que pueden producir Tailandia y Bali a quienes viajan a extremo oriente por primera vez, en especial si van de luna de miel. Cierto es que en algún punto tanto de Bali como de Tailandia pude atisbar lo que podría haber sido el lugar antes de su total venta al turismo.   Pero los enclaves super turísticos en los que estuve, parecen decorados, parque temáticos para el turista. Para eso casi mejor ir a Port Aventura.


Para cerrar, una pregunta que me viene rondando la cabeza: ¿algún seguidor del Madrid cambiaría la 10 por la novena de baloncesto? Mi impresión es que uno o ninguno, pero tengo curiosidad.

lunes, abril 21, 2014

L

Hoy cumplo años. Como no se me ocurre nada voy a compartir dos videos de un grupo que lleva el bonito nombre de Durutti Column (ojo no es Durruti column, no son muy vivos estos British).
Esta es la versión que salió en vinilo hace unos 30 años. Posteriormente lo destrozaron al sacarlo en CD: acortaron las piezas a sendos resúmenes de 6 y 7 minutos y añadieron otras canciones. Es más, el CD se vende en amazon por entre  80$ y 200$ aún mutilado...
En fin, ahí queda esta preciosidad íntegra. Mi regalo de cumpleaños.



Algún día acabaré con el viaje del verano.

domingo, marzo 16, 2014

Bangkok

Bangkok. La ciudad de los pájaros de Vázquez Montalbán. Es una ciudad moderna que preserva en su interior parte del legado de su pasado, en especial en los templos y en los mercados del centro; el de las flores, el de los amuletos y los de comida. Contiene un barrio chino, uno indio, un barrio financiero y de negocios y mantiene en ciertos aspectos el ritmo de vida de hace 60 o 70 años, especialmente en los canales.

También es una ciudad volcada al turismo. También un turismo que no sólo busca monumentos sino otras necesidades más básicas. 
vista desde el hotel. Bangkok ya no es un pueblo.
Un monje en un parque.
Anochecer desde el hotel, planta 32.
El Buda de oro. Estaba cubierto de escayola y al moverlo para trasladarlo no calcularon bien el peso (el yeso pesa mucho menos que el oro) se les cayó y apareció esta estatua de oro.
Barrio chino, ¿no se nota?
La decoración tailandesa: definición de horror vacui. Detalle de un templo del palacio real.
La noche, que no la oscuridad cae sobre Bangkok.

La otra necesidad a que me refería antes de las fotos es el sexo. Así, hay locales donde te ofrecen una carta de atracciones con hasta 25 especialidades que las chicas hacen con la vagina, desde lanzar pelotas de ping pong hasta fumar. Y eso al lado de un mercadillo de imitaciones lleno de familias a la caza de sus lacoste de pega.

Bangkok ofrece muchas tiendas también, incluyendo el mbk un centro comercial abarrotado. Allí pude ver a unas señoras musulmanas tapadas a excepción de los ojos comprando ropa paramilitar a unos niños: una escena impactante.

Visto en perspectiva, Bangkok puede ser una buena puerta a lo que son las megaurbes asiáticas, al menos por mi experiencia en Vietnam, China e India. Desarrollo un tanto descontrolado y una enorme acumulación de seres humanos. Y, también, el calor sofocante y húmedo que acompaña a muchas de ellas. 

Y hasta aquí mi post del mes. Respondiendo a un comentario de Pablo, la verdad es que yo a Mercadona no voy más allá de un par de veces al año... me queda lejos de casa.

lunes, febrero 03, 2014

Tailandia

Es difícil concentrar en estas cuatro fotos y estos escuetos comentarios mi impresión de Tailandia. Aunque posiblemente si pueda identificar lo que ha quedado después de estos cinco meses. En esta entrada voy a excluir a la capital a la que dedicaré una entrada aparte. Visitamos Chiang Mai y Chiang Rai. Del primer lugar puedo decir que es un centro de turismo de primer nivel aunque no tenga playa. Está plagado de:

  • hoteles
  • restaurantes
  • bares 
  • centros de masaje
  • agencias de viaje con excursiones
  • centros de trekking y turismo activo 
  • otros bares con una gran presencia de chicas thai jóvenes

 También hay varios templos budistas que son el centro de atracción y de monjes que también hacen turismo.  De los templos destaco el de Wat Phrathat Doi Suthep que está en una colina y que es un punto de peregrinación de fieles y de turistas. De ahí es la foto de arriba. Visitamos varios más, recuerdo especialmente el más antiguo Wat Chiang Many el más grande Wat Chedi Luang  con una stupa medio derruida por un terremoto. Efectivamente, Wat significa templo.

El mercadillo nocturno de Chiang Mai me recordó a cualquiera de los mercadillos de ciudades turísticas (incluso de España) con sus imitaciones, sus artesanías y sus souvenirs. Cerca de la ciudad hay todo tipo de atracciones turísticas tipo granja de elefantes, de tigres, de monos, tiendas de seda, de maderas, de joyas, etc, etc. todo convenientemente lleno de turistas. Destaco de nuevo la presencia de chinos especialmente en las tiendas. Auténticas hordas.

De ahí, viajamos a Chiang Rai, al norte, cerca de la frontera con Birmania/Myamar y Laos: el triángulo de oro famoso.

Visita obligada son las etnias que viven por la zona y una de las más conocidas son las mujeres jirafa.
   


Son refugiados de Myamar y viven en una zona restringida: un campamento de refugiados. Subsisten de lo que pagan los turistas por entrar en la aldea, de vender artesanías y  de lo que los hombres cultivan en los campos de alrededor. 



En el triángulo de oro nos encontramos con este templo en forma de barco dedicado a Buda, discreto y austero como podéis ver. Las antípodas de un templo prerrománico, pero apenas una muestra de lo que los thai son capaces de hacer cuando se trata de decorar templos, como veremos en el capítulo dedicado a Bangkok.

A petición popular puedo incluir fotos de más sitios, incluso tengo alguna de los cuadros que pintaban y vendían los elefantes....

viernes, diciembre 27, 2013

Angkor

La última vez que escribí fue hace ya tres meses. Adelantaba unas fotos de los templos de Angkor. La zona arqueológica tiene como 50  templos o más que fueron construidos entre los siglos XII y XV (más o menos) y permanecieron olvidados y tragados por la selva hasta mediados del siglo XIX cuando los descubrieron los colonialistas franceses (imperialistas ameriacanos y expansionistas chinos: términos asociados como persona humana en Vietnem, los vecinos de al lado). Esto no va aser una lección de historia, en la entrada pasada os puse fotos de algunos templos y hoy sigo con otros. En muchas zonas, como sucede con las ruinas mayas y podéis ver en la otra entrada, los árboles siguen dominando las ruinas. 


Angkor Vat: el templo principal, el único que estaba lleno de turistas. Aparece en la bandera de Camboya.
 
Una visitante asomada a la ventana
Un corredor de los que rodean las cúpulas centrales, en forma de flor de loto.

A lo largo del tiempo, los reyes jemeres evolucionaron entre el budismo y el hiduísmo. Se ven muestras de ambas religiones en los templos. Actualmente siguen manteniendo una cierta devoción budista. Ahí un pequeño altar..
un monje encendiendo incienso.

emoticonos en eol templo de las mujeres.
La zona arqueológica ha traido turistas y dinero a la zona de Siem Reap. Pero sigue siendo un país pobre.
Una niña limpia cacharros detrás de un puesto de venta de sourvenirs.

Un ni ño en otro de los templos
 
Y el último templo. rodeado por un estanque absolutamente cubierto de plantas acuáticas.
Estuvimos pocos días en Camboya y todos estuvieron dedicados a la historia: muchas visitas a piedras. Sólo Angkor Vat estaba lleno de turistas. Estuvimos en algunos templos casi solos, quizá otros cuatro o cinco turistas más. Pero aquí no pulsamos apenas la vida cotidiana sino a través del guia (Sam, en exclusiva para nosotros dos) que en su precario español nos explicó parte de su vida cotidiana.  Los templos son fascinantes, aunque pesó en nuestra contra el jet lag y el cambio horario. Salimos de casa a las 11.00 y llegamos al hotel a las 08.00 (hora española) después de 14 h de vuelo y 5 de transbordo (para los que sumen: el resto del tiempo fue la espera en Madrid. Hora y media después visitábamos el primer templo. Y hay cosas que no reflejan las fotos: la humedad, el olor a incienso...
Con esto, salvo petición expresa, acabo con Camboya.

sábado, diciembre 21, 2013

Unas navidades

Antes de que muera el blog por inactividad, unas pocas fotos para felicitaros las fiestas.

un árbol
unos ángeles
y el que suscribe y escribe (poco).

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